El oxígeno es una molécula esencial ya que la necesitamos para mantenernos vivos, pero también puede ser extremadamente peligrosa. En este artículo descubriremos ambas caras de la molécula.
La molécula de oxígeno (O2) está compuesta por dos átomos de oxígeno los cuales comparten electrones de sus capas externas. O2 no tiene color, olor ni sabor. Sin embargo, es la causante de muchos eventos que ocurren a nuestro alrededor. Por ejemplo, el O2 es responsable que nuestros autos se corroan cuando reacciona con el hierro (Fe) de la carrocería (4Fe + 3O2 ® 2Fe2O3). También hace posible que un motor de gasolina (C8H18) pueda trabajar (2C8H18 + 25O2 ® 16 CO2 + 18 H2O), que un bosque se queme ó que podamos subsistir en este planeta.
El O2 es tan importante para el ser humano, que una persona promedio no puede sobrevivir más de 4 minutos sin respirarlo. Nuestros pulmones atrapan estas moléculas y luego las pasan a la sangre para ser distribuidas a los diferentes órganos del cuerpo. Nuestras células utilizan el oxígeno molecular para obtener energía de los alimentos. Por ejemplo, luego de comerse un dulce, las células procesan el azúcar (C6H12O6) utilizando el oxígeno para producir agua (H2O) y dióxido de carbono (CO2). De esta manera se libera energía para las funciones cotidianas del cuerpo (C6H12O6 + 6O2 ®6CO2 + 6H2O + Energía). ( José L. Vera)







ofrecemos en esta Sección un artículo cedido por Pere Estupinyá. Bioquímico y periodista científico, radicado en Boston, escritor de un blog en El País. Al final del texto les ofrecemos el enlace original de salida del texto, que, por su oportunidad, tenemos el gusto de recobrar aquí.

