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Sur la route… De camino. Compañía les Colporteurs. Por: Catherine Beaume.

Al entrar se descubre en la pista una estructura de tubos metálicos y alambres, con pequeñas plataformas en los ángulos. Nada más.

 

 

El espectáculo empieza en la oscuridad completa y un silencio perfecto. Pues una luz tenue hace descubrir a un hombre en el suelo, intentando mover sus piernas, poniéndose de pie con mucha dificultad y andando vacilante alrededor de la estructura. Parece vencido.

 ( Catherine Beaume )

 

 

 

 

 

Sur la route…   De camino. Compañía les Colporteurs. Por : Catherine Beaume.

 

 

 

Surge en otra luz una bailarina que le observa paseándose por el alambre sin que el hombre le haga caso. Poco a poco se ponen de acuerdo, la chica empuja con mayor delicadeza al desgraciado en el hombro con su pie, baila para él, se acurruca en sus brazos antes de saltar al alambre de nuevo, el hombre la sostiene y le da un impulso para un salto mortal al revés. Al final, este herido logra escalar por uno de los tubos hasta la plataforma dando la mano a la funámbula que camina  en un hilo horizontal.

El título del espectáculo hace referencia al libro de Henry Bauchau Oedipe sur la route que cuenta como Edipo, ciego, se va de su ciudad para un viaje imprescindible. Antígona le impone su compañía. Entenderán que este  viaje  no podían hacerlo de otra manera que juntos.

El espectáculo lo ví en la programación de un teatro, quizá por su base literaria y también porque ahora todas las disciplinas se mezclan. La coreografía tiene mucha importancia, la música contemporánea de Ellen Fullman y el celo de Anthony Leroy así como la iluminación participa de la magia,  la funámbula Sanja Kosonen además de su gran maestría, da pruebas de cariño y tacto. ¿Y el funámbulo? Este funámbulo que nunca pisa un alambre más alto que a unos centímetros del suelo.

 

 

Antoine Rigot, el funámbulo que concibió Sur la route y lo puso en escena tuvo un accidente hace unos 10 años. Durante su larga rehabilitación leía Oedipe sur la route., es donde encontró una fuerza de supervivencia que le ayuda todavía hoy para seguir adelante. Su vida era el mundo del espectáculo, en 2007 coreografió  para su compañía un ballet para 7 funámbulos, le Fil sous la neige (en hilo en la nieve). Pues, ahora actúa, no hay mejor palabra para decir lo que hace. La gente que no conoce su historia cree hasta que llega  a saludar al final  que hace el “papel” de un hombre herido  y para él no hay mejor piropo.

Tiene otra razón para volver al escenario, a la pista. Dice.” Quiero interpelar el público sobre la estética del cuerpo, sobre la minusvalidez y también intentar dar sentido a esta necesidad esencial y natural del ser humano de dar y recibir la atención y el apoyo del Otro (él le pone la mayúscula).”

 Un pequeño espectáculo de circo de una hora y diez minutos puede convertirse en una obra de teatro que da mucho que pensar a la salida.

 

 

* Más información en estos enlaces, de donde se han tomado las  fotografías.

Uno.

Dos.

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  • Amando Carabias

    Marzo 10th, 2011

    Gracias Catherine por participar y por traernos tus comentarios. Damos otro salto más en Alenarte, tenemos corresponsal en La France… Poco a poco…
    ¿Se sabe si este espectáculo va a llegar a España?

  • Elías Gorostiaga

    Marzo 10th, 2011

    Nota 1:Un saludo, como colaboradora en el mundo de Alenarte.
    Nota 2:Me gusta mucho leer el sentido de la supervivencia de los artistas y el de este caso en particular. Se ponen los pelos de punta.

  • Isolda

    Marzo 10th, 2011

    Qué ilusión encontrarte por estos lares. La historia que nos traes es emocionante. Espero que sigas escribiendo por mucho tiempo en esta revista tan querida.
    Besos Catherine.

  • Flamenco Rojo

    Marzo 11th, 2011

    Un placer encontrarte por Alenarte querida Catherine…Y además que bien dicho está el artículo.

    Un abrazo.

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