El pasado viernes, en el salón de actos de la Biblioteca Nacional se dio a conocer el fallo del jurado compuesto por D. Carmelo Guillén Acosta, D. Joaquín Benito de Lucas, D. Julio Martínez Mesanza, D. Eloy Sánchez Rosillo y D. Enrique García Máiquez.
En la proclamación del sexagésimo octavo Premio Adonáis de poesía, tras unos doscientos trabajos enviados y después de seleccionar ocho finalistas, el premio de este año recayó en el albacetense Constantino Molina Monteagudo por la obra Las ramas del azar, mientras que se le concedía un accésit al sevillano José Antonio Pérez Robleda por Mitología íntima y un segundo accésit al limeño Nillton Santiago por a otro perro con este hueso.
El resto de finalistas fueron la murciana Ana Vidal Egea por Dolores Manhattan, el malagueño Antonio Montes por Manual para un rincón deshabitado, la granadina Mº Ángeles Manzano Romera por Las escamas de la rosa,el murciano Miguel Ángel Ortega Lucas por Memorias del fantasma y el bilbaino Aitor Francos Arjona por Las dimensiones del teatro.
( Carlos Feral)








